Publicado: 22 de Marzo de 2018

Nuestra piel tiene la capacidad de renovarse de manera natural cada 30 días aproximadamente. Este proceso deja residuos que pueden obstruir los poros y ocasionarnos algún problema en la piel. Por ello, es recomendable realizarse una exfoliación. 
La exfoliación es una limpieza profunda que elimina todas las células muertas y residuos que van quedando tras la regeneración de nuestra piel. Si todos estos residuos permanecen en nuestra piel, impedirán la correcta absorción de productos como, por ejemplo, una hidratante. Una piel exfoliada estará más limpia y permitirá una mejor oxigenación e intercambio de nutrientes. 

Si quieres conseguir un bronceado espectacular antes de tomar el sol es fundamental que tu piel se encuentre completamente limpia y libre de impurezas. Para lograrlo, no hay nada mejor que una buena exfoliación corporal y otra facial. Beneficios:           

  • Evitaremos las posibles manchas que pueden aparecer tras la exposición al sol.
  • Regular el exceso de producción de grasa.
  • Activar la circulación, para regenerar células nuevas para obtener un aspecto más joven y saludable.
  • Conseguir una piel más suave y fuerte aportándole elasticidad.
  • Ayudar a que posibles marcas y cicatrices de la piel se disimulen.